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Alguna vez te han dicho que eres un/una feminista?

septiembre 11, 2012

De la revista: God´s Word to Women-Primavera 2012-08-28 http://www.godswordtowomen.org/GWTW2012_spring.pdf

La utilización de apodos, sobrenombres u otros es una táctica de miedo utilizada para reprimir una persona promedio de la culpa y la vergüenza, pero la Verdad nos hará libres.

Imagen1

Por Susan Hyatt, una de los Lideres Ejecutivos de God´s Word to Women (La Palabra de Dios a las Mujeres).

El termino feminista parece haberse convertido en una palabra muy mala, un término negativo con muchas connotaciones negativas. De hecho, es usada usualmente como un término derogatorio para tratar de avergonzar y reprimir a aquellas de nosotras  que  hemos descubierto nuestra igualdad con nuestros hermanos Cristianos. (i). Entonces, ¿somos feministas?

El problema verdadero no es el término o los apodos. Lo que es importante es el contenido de nuestras creencias. ¿Va esto de acuerdo con la Biblia, interpretada de manera correcta y precisa? ¿Y cómo esto se compara con lo que creen las feministas?

La Biblia, interpretada de manera precisa y correcta, enseña que los hombres y mujeres son iguales (en términos de substancia y valor, privilegio y responsabilidad, función y autoridad) en todas las diferentes áreas de la vida, en ministerio y el matrimonio. Esto ha sido sostenido por los mejores estudiosos eruditos Conservadores. Así que, con sabiduría y confianza (confiando en Dios primero) , deberíamos de proclamar este aspecto del mensaje de Jesus. Nos acordamos de sus palabras en la Gran Comisión que debemos de enseñar TODO lo que Jesús enseño y nos ha mandado (Mateo 28:18-20), que el camino de Dios sea conocido en la Tierra y su Salvación sea para todas las naciones (Salmo 67:1-2).

Así que, ¿Qué es exactamente es el modelo Bíblico de la Palabra y el Espíritu en la igualdad para la mujer? Y como este se compara con otros sistemas de creencias que enseñan la igualdad de la mujer, tales como el Feminismo Evangélico Conservador (Conservative Evangelical Feminism) y el Feminismo Religioso Liberal (Liberal Religious Femenism)?

Dos factores estratégicos claramente revelan la posición Bíblica. La primera de estas es La Palabra de Dios, interpretada de manera correcta por medio de métodos de interpretación informados, racionales y concretos. El segundo es la actividad del Espíritu Santo a lo largo  de los siglos.

El Jesus de los Evangelios es nuestro único y legitimo “Punto de Partida”

La interpretación racional empieza con lo que Jesus enseño y lo que no enseño en palabra y obra. Por ejemplo, El no enseño que las mujeres deben de someterse a el “mando autoritario” de sus esposos (cabeza). Pero Él si enseño las siguientes 10 cosas(ii):

  1. Las mujeres tiene igualdad con los hombres.
  2. Las mujeres no son propiedad
  3. Las mujeres son más importantes que la religión
  4. Las mujeres son compañeras iguales en el matrimonio
  5. Las mujeres tiene igualdad de autoridad en su Ministerio
  6. Dios no es varón (Dios es Espíritu), y las mujeres pueden representar a Dios.
  7. Las Mujeres son iguales en los valores familiares de Dios
    1. Las mujeres no están confinadas al a Cocina
    2. Las mujeres no se les valoran por la maternidad.
    3. Las mujeres también pueden ser apóstoles

La interpretación correcta debe de ser aplicada también a todos los versículos Bíblicos, incluyendo los llamados “pasajes difíciles” en las cartas de Pablo, y el recuento del Génesis. (iii). ¿A qué se refería el autor? ¿Qué estaba realmente tratando de comunicar? ¿Qué significaba realmente una palabra o versículo a los lectores originales, y como se nos aplica a nosotros hoy en día?

La posición Bíblica también nos es revelada a lo largo de los 2000 años de la historia de la Iglesia. Donde quiera que Dios daba de su Espíritu, siempre ha habido una elevación de la mujer hacia la igualdad con los hombres al grado que la cultura prevalente lo permita. (El Revivamiento es la inclusión del Espíritu de Dios y de la cultura del Cielo a la cultura humana. Este confronta y ofrece cambiar la cultura humana prevalente, permitiendo que un poco de las maneras del Cielo prevalezca).

Pero luego, a medida que baja el movimiento de Revivamiento, vuelve el regreso de la subordinación y el silenciamiento de la mujer.

Es, de hecho, la Palabra de Dios y El Espíritu de Dios que elevan a la mujer a lugares de igualdad y equidad que Dios tenía en mente desde el principio. La Palabra y El Espíritu van de acuerdo, y toda la evidencia enseña que ambos hablan “igual”.

Como se compara esto con la manera de pensar de los Evangélicos Conservadores y con el Feminismo Liberal?

Este modelo desigualdad de la Palabra y El Espíritu para las mujeres comparte ciertos aspectos en común con la posición Evangélica conservadora. Por ejemplo, ambos creen en la Biblia como la Palabra de Dios, y  como autoridad máxima para cada aspecto de la vida. También ambos están de acuerdo en problemas de doctrina acerca de la deidad de Jesucristo, la realidad y la necesidad de su vida, muerte y resurrección, ascensión y retorno y la necesidad de renacer.

Pero aun así, el entendimiento de el Modelo de la Palabra y El Espíritu y el Evangélico Conservador están en desacuerdo en temas mayores acerca del Espíritu Santo, tales como el Bautismo en El Espíritu Santo (ejemplo: Actos 1:8, 2:4), la sanidad divina como en La Expiación, y los regalos dados por El Espíritu. Esta diferencia es porque las raíces históricas están en diferentes suelos teológicos. Esta diferencia es demostrada por el ya fallecido erudito Bíblico, David M. Scholer, que comenta en 1 Timoteo 2:11-12:

En general las personas que crecieron dentro de tradiciones de santidad, Pentecostal o Bautistas experimentaron a mujeres enseñando con autoridad en la iglesia mucho antes de que estuviesen equipados para interpretar 1 Timoteo 2:11-12 de que las mujeres fuesen excluidas de enseñanza con autoridad en la iglesia. Estas personas crecieron encontrando versos que claramente apoyaban sus creencias. (iv)

Es importante señalar que si existen puntos en común entre el Modelo de la Palabra y El Espíritu y el Modelo Feminista. Sin embargo, estos puntos en común se determinan por la definición del término feminismo. Así lo define el respetado teólogo Clark Pinnock , feminismo es “ advocar por el derecho de la mujer basado en una teoría de la igualdad entre los sexos”(v). Utilizando esta definición, se puede decir que la Teología Bíblica acerca de la mujer (el Modelo de la Palabra y El Espíritu) es, de hecho, feminista!

El feminismo es, entonces, un término amplio, pero en el Modelo Bíblico (el Modelo de la Palabra y El Espíritu) se diferencia de los modelos Seculares y Liberales en posición sobre la autoridad de La Biblia. El Modelo de la Palabra y El Espíritu sostiene la inspiración y la enrancia de La Biblia en sus manuscritos originales. En cambio, los Feministas Liberales niegan su inspiración y su enrancia.

Otra distinción importante entre el Modelo de la Palabra y El Espíritu y otras formas de feminismo es su “punto de partida”. Los Feministas Liberales empiezan su doctrina a partir de la experiencia femenina. Contrario a esto, el Modelo de la Palabra y El Espíritu apuntan hacia Jesus como único punto de partida.

Una discusión mas profunda es importante de mencionar. Los Feministas Liberales de hoy, algunos Evangélicos Conservadores, están abiertos a prácticas contemplativas y a experiencias místicas. El Modelo de la Palabra y El Espíritu no acepta prácticas extra-bíblicas, experiencias, o fenómenos. En vez, acepta solo expresiones autenticas de buena fe del Espíritu Santo, afirmadas bíblicamente.

Sin embargo, la posición Bíblica si está de acuerdo con los Feministas Liberales en dos puntos importantes:

  1. Las Mujeres, incluyendo las mujeres de Dios, han sido erróneamente devaluada, ignorada y omitida dentro la historia.
  2. La teología Tradicional de la Mujer de la Iglesia ha sido marcada por una aversión a la mujer. (misoginia, machismo).

A pesar de estas similitudes con otras formas de feminismo, el Modelo de la Palabra y El Espíritu de igualdad Bíblica para la mujer es un modelo distinto que no es derivado ni del Modelo Evangélico Conservador ni del Movimiento Feminista Liberal.

  • El Modelo Bíblico de la Palabra y El Espíritu de la Mujer, adopta la actividad manifestante del Espíritu Santo dentro y por medio de creyentes bautizados en el Espíritu. Este no es el caso con Feministas Liberales ni con Evangélicos Conservadores (si estos se quieren apegar a sus verdaderas raíces teológicas y postura cesacionista sobre el Espíritu Santo).
  • El Modelo Bíblico de la Palabra y El Espíritu de la Mujer adopta la inspiración y la enrancia de las Escrituras en sus documentos o manuscritos originales. Los Evangélicos Conservadores están de acuerdo; los Feministas Liberales están en desacuerdo.
  • El Modelo Bíblico de la Palabra y El Espíritu de la Mujer ha tenido que luchar con la terrible historia de misoginia de la Iglesia institucional. Los Evangélicos Conservadores tienden a ser de oídos sordos a esta historia y se aferran a la noción errónea de que las mujeres son subordinadas (vi). Para su crédito, un contingente de más honesto de Evangélicos Conservadores están tratando de corregir los errores del pasado(vii). Los Feministas Liberales están de acuerdo que la teología tradicional de la mujer es machista e inaceptable, y ellos ven la Biblia como algo irremediablemente patriarcal y sienten que deben de “abandonar el Cristianismo” para poder participar en el discipulado de Jesus como iguales (viii).

Así que, ¿Qué es la Teología Bíblica de la Mujer?

Porque esto es tan fundamental, es importante repetir que el Modelo Bíblico de la Palabra y El Espíritu, de igualdad para la mujer, debe de definirse en términos de tanto la Palabra y El Espíritu- informado de manera adecuada y con entendimiento preciso- porque ambos están de acuerdo. Por supuesto, este acuerdo se encuentra en Jesus. Históricamente se encuentra todo o una parte en las creencias y prácticas de personas de Revivamiento. Un ejemplo podría ser Charles Fox Parham y su esposa Sara Thislethwaite Parham y su hermana Lilian Thislethwaite, l trío que fundó el Revivamiento Pentecostal del siglo XX. Otro ejemplo seria la Sociedad de Amigos (Society of Friends) (ix), en especial líderes como George Fox, William Penn, y Margaret Fell. También, varios estudios han descubierto evidencia histórica que apunta consistentemente a esta realidad.

También hoy en día, gracias a un estudio diligente hecho por los eruditos estudiosos y conservadores Bíblicos, tales como la ya fallecida Catherine Clarke Kroeger y David Scholer. Tenemos la llave que abrirá la puerta a la verdadera intención de los antes “pasajes difíciles” o también llamados “pasajes problemáticos”.

Con esta realidad a la vista, podemos confiar con mucha seguridad en la verdad del Modelo Bíblico de la Palabra y El Espíritu de la igualdad para la Mujer..

Este se caracteriza por lo siguiente:

  • Una prioridad de las Escrituras Bíblicas como La Palabra de Dios.
  • Respeto por el contexto cultural del pasaje.
  • Respeto por el contexto literal del pasaje.
  • Respeto por el género literario del pasaje.
  • Consideración y atención al propósito y la intención del autor.
  • Estar al tanto y aplicar los mejores datos acerca del significado actual de las palabras utilizadas por el autor.
  • Estar al tanto de patrones, paradigmas, y principios, al opuesto de hápax “hacer copiar y pegar” como método de interpretación para llegar a creencias.
  • Reconocer que el Espíritu Santo existió primero que la Palabra Escrita y que fue El Agente que inspiro la Palabra Escrita.
  • Reconocer sobre el uso de metáforas y símbolos en las Escrituras Bíblicas, pero rehusarse a interpretaciones de las Escrituras Bíblicas que empleen la eisegesis. (xi)
  • Cooperación respetuosa por llegar a un acuerdo. Pero sin negar o devaluar el sacerdocio y el don profético  de todos los creyentes.
  • Un cuestionamiento informado de todas las interpretaciones de la mujer que sean derivadas de Aristóteles, Agustín, Aquina y Calvin.(xii)
  • Reconocer y ser obediente a la soberanía de la Palabra Viviente, Jesucristo, como el único y legitimo punto de partida para toda formulación teológica.

Tenemos Buenas Razones para la Esperanza que está En nosotros.

Para los cristianos, la teología Bíblica de la mujer debe de comenzar y terminar con Jesús y ser consistente con  las enseñanzas de El acerca de la mujer. Luego se observa la continuación del mensaje de Jesus por medio de la actividad del Espíritu Santo en relación con la mujer entre los primeros cristianos. Luego se proceder con las cartas de Pablo a las iglesias tempranas donde el lidia con algunos temas claves utilizados por los tradicionales para definir a la mujer bíblica. Finalmente se va a analizar los pasajes del libro de Génesis.

Cundo eso se hace con suficiente información precisa y correcta y con principios de interpretación Bíblica claros y concretos, es muy evidente  claro que la Biblia enseña la igualdad de la mujer con los hombres. Se puede confiadamente declarar que la evidencia simplemente no apoya la doctrina de mando autoritario masculino y la subyugación femenina. De nuevo. Una de las mayores autoridades en este tema, David Scholer escribe:

“Estoy totalmente convencido de que la Biblia no instituye, no da la fundación, ni tampoco enseña el mando masculino autoritario y la sumisión femenina ni en la forma tradicional o complementaria del ‘pensamiento Evangélico, el cual excluye a la mujer de participación equitativa en autoridad con hombres dentro del Cuerpo de Cristo, ya sea en ministerio o matrimonio o cualquier otra dimensión de la vida”. (xiii)

Cuando los pasajes o “fortalezas Bíblicas” utilizados para la subyugación de la mujer son leídos en contexto con precisión histórica, se hace claro que estas interpretaciones están terriblemente inexactas y extremadamente auto-sirvientes (en el caso de ciertos hombres). También es evidente que  el significado que proponía va de acuerdo con las enseñanzas de Jesús en que los hombres y  las mujeres se les ven como iguales en substancia y valor, privilegio y responsabilidad, función y autoridad. Interpretados de manera precisa y correcta, los antes “pasajes o versículos problemáticos” también confirman la actividad equitativa del Espíritu Santo en tiempos de Reavivamiento a lo largo de los siglos.

Basados en esta evidencia Bíblica, se hace claro que la mujer está situada ante Dios como igual con el hombre en todos los aspectos.  Y en este escenario, la función no está legislada por roles determinados por una cultura caída y sus preferencias impuestas en la Palabra de Dios. Lo que hacemos y lo que no hacemos es simplemente gobernado por los regalos de Dios y por nuestra voluntad de ser guiados por el Espíritu Santo.

Así que, ¿es esto feminismo? Es El Modelo Bíblico de la Palabra y El Espíritu de igualdad para la Mujer una doctrina feminista? (xiv) ¿O son simplemente verdades Bíblicas?

Acerca de la autora: La Dra Susan Stubbs Hyatt tiene un Doctorado de la Universidad Regent, dos en Asociaciones de la Universidad Oral Roberts, BA, y es graduada de la Universidad de New Brunswick Teachers College y el Instituto de Cristo para las Naciones. Ella también hizo estudios de postgrado en el Fuller Theological Seminary y es un Certified Life Coach Skills. Ella ha ministrado a nivel internacional y por eso ha escrito sustancialmente. Ella es la directora ejecutiva de la Sociedad Histórica Cristiana de la Palabra de Dios en Canadá para la Mujer, y es co-fundadora de Hyatt Ministries Int’l. Ella participó  en el seminario Las Femmes et Colloque Religiones (2001) en Bruselas. Ha recibido varios premios académicos. (DrSueHyatt@live.com)

Xv(i) . El contenido de este artículo proviene de las paginas 120-125 de “Una teología bíblica de la feminidad para los creyentes orientados hacia el Espíritu : un curso diseñado para contextos de formación Pentecostal / Carismático “(A Biblical Theology of Womanhood for Spirit Oriented Believers: A Course Designed for Pentecistal/Charsimatic training Contexts), la tesis doctoral de la Dra. Susan Hyatt en la Regent University School of Divinity en el año 2000. Este enseña que una doctrina de igualdad de la mujer basada en la Palabra y El Espíritu, está basada en la Palabra de Dios, interpretada de manera correcta, y en la actividad del Espíritu Santo, visto en la Iglesia Temprana y en la historia del Reavivamiento.

ii (ii) Susan Hyatt, “Las 10 Cosas que Jesus enseño sobre las mujeres, y unas cuantas que él no enseñó”, Tulsa:Hyatt Press,2009.

iii(iii) Susan Hyatt, “En El Espíritu Somos Iguales”. Dallas: Hyatt Press,1998.

iv(iv) David Schioler,  “I Timothy 2:9-15 and the Place of Women in the Church’s Ministry,” Women, Authority, and the Bible, ed. Alvera Mickelsen (Grand Rapids: InterVarsity Press, 1986), 215.

[i][v] Clark Pinnock, “Biblical Authority and the Issues in Question,” Women, Authority, and the Bible, 51.

[ii][vi] Un buen ejemplo de tal posición seria el “Consejo para la masculinidad y la feminidad bíblica” (Council for Biblical Manhood and Womanhood) que articula en su versión de la teología tradicional, como se lee en su Enunciado de Denver (Denver´s Statement). Dos los principales defensores de esta posición son Wayne Grudem y John Piper.

[iii][vii] El grupo de defensa principal celebración de esta posición sería Cristianos por la Igualdad Bíblica (Christians for Biblical Equality) y eruditos como David M. Scholer, Catherine Clark Kroeger, Millard Erickson, y Nicole Roger.

[iv][viii] Virginia Mollencourt escribe: “Estoy empezando a preguntarme si en realidad el cristianismo es patriarcal en su verdadera esencia. Si es así, no cuenten conmigo. Algunos de nosotros podemos ser obligados a abandonar el cristianismo para poder participar en el discipulado de Jesús como iguales “Virginia Mollenkott, Christian Century (7 de marzo de 1984):. 252. Ver también Rosemary Radford Ruether, “La tarea de la teología feminista,” Haciendo teología en el mundo de hoy, Ed, Woodbridge JD y TE McComiskey (Grand Rapids: Zondervan, 1991), 359-376. Véase también S. Hyatt, “En el Espíritu somos iguales”, 275-290

[v][ix] Hyatt, Tesis Doctoral, Capítulos 3, 83-89.

[vi][x]S. Hyatt, “Igualdad Bíblica y los amigos,” , del libro “En el Espíritu somos iguales”, 83-130. Véase también S. Hyatt, buscando la igualdad y encontrando una respuesta en un enfoque guiado por el Espíritu de Interpretación Bíblica, manuscrito no publicado, (Dallas: Hyatt Press, 1996).

[vii][xi]Eisegesis (del griego εἰς “en,” “hacia el interior de”” y el final de la palabra exegesis proviene de ἐξηγεῖσθαι “guiar hacia”) es el proceso de interpretación errónea de un texto de tal manera que introduce las propias ideas, en la lectura del texto. Esto se entiende mejor cuando se contrasta con la exégesis. Si bien la exégesis extrae el significado del texto, eisegesis ocurre cuando un lector lee SU interpretación en el texto. Como resultado, la exégesis tiende a ser objetivo cuando se emplea eficazmente mientras eisegesis se considera altamente subjetiva.

[viii][xii] Ver, Hyatt “En el Espíritu Somos Iguales”,  39-221.

[ix][xiii] Scholer, 51.

[x][xiv] Nota del autor: Toda doctrina es como un rompecabezas de 1000 piezas. Este breve artículo es una de esas piezas. Para montar la imagen completa de la doctrina bíblica de la igualdad de la mujer, por favor, ver mi libro “En el Espíritu somos iguales” (1998) y el curso Bíblico, “El Espíritu, la Biblia y las Mujeres “(2000). Contacto DrSueHyatt@live.com.

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