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Capitulo 5 Así que “¿Quién es el jefe?”

agosto 9, 2012

La traducción tradicional del pasaje de Efesios 5:21-33, que pone a Pablo como estableciendo a el hombre como figura de autoridad en el hogar ha causado daños incalculables.

Este modelo reprime los regalos, y habilidades de las mujeres diciéndoles que ella siempre deben de tener un rol subordinado.  También pone presión impía en los hombrees, exigiéndoles que ellos funcionen en áreas en las cuales Dios tal vez no les dio talento o no los llamo a realizar.  ¿Cuántos matrimonios Cristianos han terminado en el divorcio porque el esposo y la esposa no podían hacer funcionar ese supuesto modelo “Bíblico” del matrimonio?”

Los estudios muestran que este modelo ha contribuido a un extenso problema de abuso domestico en la Iglesia. (Ver el libro de Catherine Clark Kroeger y James R. Beck; Mujeres, Abuso y la Biblia (Grand Rapids: Baker, 1996)). Muchos hombres asumen que ellos tienen el derecho como la “cabeza” del hogar a dirigir su hogar como un general digería a su ejército o como un jefe dirigiría a su corporación. A las mujeres casadas las han llevado a creer que el esposo debe de hacer la decisión final y de ser a la larga responsable pro ella y por los hijos. Y por supuesto a ellos se les enseña que el debe de hacer esto de manera benevolente, casi como una figura de “salvador”. ¡Que carga tan impía y tremenda esto ha sido para algunos hombres! Y como son liberados, regocijándose en la verdad, cuando saben que ellos son en verdad herederos junto con sus esposas. Que suspiro de alivio se puede escuchar cuando se dan cuenta de que el que es afectado más por una decisión es el que debería de hacer la decisión.

Los consejeros Cristianos reportaban que los perpetradores de violencia domestica que se declaran como Cristianos, a veces defienden sus acciones citando pasajes como Efesios 5:22. (Ver el libro de Carolyn Holderread Heggen “Religious Beliefs and Abuse (Creencias religiosas y el abuso), libro Women, Abuse and the Bible, Grand Rapids: Baker,1996, pág. 15-27 (La mujer, el abuso, y la Biblia). Ver también el libro de Catherine Kroeger y James R. Beck, Healing in the Hurting, Grand Rapids: Baker, 1998). Ver también el libro de Catherine Clark Kroeger y James R. Beck Women, Abuse and the Bible, Grand Rapids: Baker,1996). La culpa es puesta en la esposa por reusarse a someterse de acuerdo a la supuesta admonición Bíblica.

Este modelo en el cual “¿Quién es el jefe?” o quien manda aquí no es el problema, libra a ambos conyugues para funcionar de acuerdo a sus talentos y regalos dados por Dios, sus fortalezas y habilidades. Dependiendo de la actividad o la responsabilidad, uno o el otro puede tomar el liderazgo de acuerdo a sus habilidades y las circunstancias presentes. Hay un respeto mutuo que hace que las esposas y los esposos difieran el uno al otro en amor. Hay un sentido de responsabilidad mutua por mantener la relación. En otras palabras, este es un modelo que se aleja de los roles determinados pro el género en el matrimonio hacia funciones guiadas pro el Espíritu. ¡Qué alivio!

Pero algunos se preguntaran: ¿Pero qué pasa si una pareja no puede ponerse de acuerdo en algún problema? ¿Quién  tiene el derecho de hacer la decisión final en esta situación?” Berkeley y Alvera Mickelsen responden a esta pregunta diciendo:

Personalmente no sabemos. Nosotros solamente hemos estado casados por 31 años y no hemos llegado a ese punto todavía. Claro frecuentemente tenemos nuestros desacuerdos- a veces serios. Pero cada uno de nosotros sabe que debemos de estar anuentes a considerar lo que el otro cree que es correcto, y luego de rodillas podemos buscar a Dios y ver qué es lo que El quiere que hagamos. Y eso es, por supuesto lo único que cuenta. Cristo debe de ser la cabeza de toda familia Cristiana.

¡Por supuesto hay hombres que tienen un sentido de identidad con su “rol” social de líder y señor soberano del hogar! Cuando son confrontados con la Verdad, pelean por retener su poder, prestigio y privilegio.

Y muchas mujeres, teniendo su sentido de identidad y seguridad en que alguien se encargue de ellas y cumpliendo con un rol secundario y sirviente, también van en contra de la Verdad Bíblica. Para renovar sus mentes en lo que Pablo realmente dijo, requiere de un sentido de madurez y responsabilidad. Los saca de sus zonas de seguridad y confort.

Pero el Cristianismo es sobre responsabilidad, no privilegio. Y como cristianos y cristianas estamos en un proceso continuo de crecimiento (cambio) y el cambio siempre nos saca fuera de nuestras zonas de confort. Como cristianos tenemos que representar la Verdad, no la tradición. Nuestros estilos de vida deben de reflejar el corazón de Dios, no los rasgos de la cultura caída.

Hace años había una placa que podía verse a menudo en los hogares cristianos en los Estados Unidos que leía “Jesucristo es la Cabeza de este Hogar”. “Cabeza” en este caso era usada en el sentido figurado de líder. Y esto sí es correcto, porque al final Jesucristo debe de ser el líder de cada matrimonio y hogar. Como dos compañeros en matrimonio mueren a deseos personales y se entregan por completo a Jesucristo, El ha prometido hacerlos uno solo. El potencial de tal unión es insondable. Pero tal unión nunca puede ocurre cuando hay una preocupación con “¿Quién es el jefe?”.

Así que, ¿Quién es el jefe? Para un verdadero matrimonio exitoso solo puede haber Uno-Nuestro Señor Jesucristo.

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